El Acuerdo de Asociación entre la Unión Europea y Centroamérica
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El Acuerdo de Asociación entre la Unión Europea (UE) y Centroamérica (CA) que firmamos este 29 de junio, marca una nueva etapa en la relación birregional. Desde una visión comercial, la UE es el tercer socio más importante de CA, luego de los Estados Unidos y el comercio intrarregional. En 2011, la UE representó el 10 por ciento del flujo de comercio de CA y es también uno de los inversionistas más relevantes.

Hemos negociado el acuerdo tomando firmemente en cuenta los diferentes niveles de desarrollo de nuestros socios centroamericanos. Como resultado, estoy seguro de que hará una contribución significativa a la prosperidad de la región, mejorando las condiciones de acceso de las exportaciones hacia la UE, un mercado de 500 millones de consumidores. Uno de los principales beneficios del acuerdo es que reemplazará el sistema de preferencias comerciales con un marco estable, previsible y recíproco. Esto dará mayor seguridad legal a las empresas, fomentando las inversiones y la expansión de negocios; vitales en el clima económico actual.

 

Esto también significa que los aranceles para los productos industriales de mayor valor serán eliminados para las exportaciones de CA a la UE. Esto favorece los esfuerzos de la región para avanzar en la cadena de valor, y significa mejores salarios. Por ejemplo, Guatemala y Nicaragua serán más competitivos en los textiles y prendas de vestir. El Salvador y Honduras se beneficiarán por el aumento en sus exportaciones de piezas de vehículos. También esperamos que la liberalización del comercio agrícola reporte beneficios. Nuestra evaluación de impacto demuestra que los exportadores centroamericanos de frutas, vegetales y nueces podrían beneficiarse ampliamente. Estos resultados específicos se traducirán en ganancias en los ingresos nacionales. Esperamos que el PIB total de CA crezca alrededor de €2.5 mil millones como resultado del acuerdo. En los diferentes países, el incremento en el PIB oscilará entre 0.5 por ciento y 3.5 por ciento. En mi opinión, estos resultados económicos son motivos suficientes para ratificar rápidamente el acuerdo en los respectivos parlamentos.

 

Además, la parte comercial del acuerdo incluye disposiciones de gran alcance que garantizan la protección de los derechos humanos, el compromiso con los derechos laborales y la protección ambiental que fomentan la promoción del desarrollo sostenible.

 

Este acuerdo es único en cuanto a la promoción de la integración regional. Todos sabemos que en el núcleo de la UE yace la idea de que en el mundo de hoy existe la necesidad de que las naciones independientes compartan su soberanía. Creemos en la necesidad de avanzar más allá de las versiones cerradas del nacionalismo que nos impiden lidiar con los retos que enfrentamos hoy. Compartimos esta perspectiva con nuestros socios en CA. Es importante destacar que esta región ha trabajado muy duro para avanzar más hacia la integración —no solo política, sino económica—. Es esta visión compartida que nos ha permitido negociar y concluir esta asociación regional de gran alcance.

 

Esto es porque por primera vez, tenemos un pilar comercial vinculante para la liberalización intrarregional. Por ejemplo, cuando el acuerdo entre en vigor, los países centroamericanos avanzarán hacia regulaciones comunes para bienes y servicios y habrá reglas comunes de salud y seguridad para algunos productos agrícolas claves tales como: lácteos y cerdo procesado. Y, mientras los aranceles se sigan aplicando a ciertos productos, las mercancías europeas exportadas a un país de CA que luego se reexporten a otro, no pagarán aranceles dos veces. Estoy convencido de que estas medidas traerán beneficios económicos significativos para todos. Estoy también convencido —y esto es crucial— que la integración económica llevará a un rebose positivo para la integración política en la región.

 

Concluir este ambicioso acuerdo de asociación fue una de mis prioridades como comisario de Comercio de la UE. Las oportunidades que ofrece son indiscutibles. En este sentido, permitirá a las empresas europeas acceder al potencial de un mercado atractivo que ofrece nuevas oportunidades para las inversiones europeas. En un período en el que la UE se esfuerza para salir de la crisis económica, es crucial unir fuerzas con otras regiones estratégicas para proveer el marco estable que necesitan nuestros empresarios para competir en el escenario mundial manteniendo y creando puestos de trabajo en casa.

 

Karel de Gucht

El autor es comisario de comercio de la Unión Europea .